No sé si es tu mirada, tus hermosos ojos negros, tus largas pestañas, tus cabellos sin una forma definida, tu ser mismo. Tu linda sonrisa, tus manos de niño, tus largas piernas, tu esbelto cuerpo, tu inocencia eterna, tu alegría infinita.
No sé si me encontraste o te encontré yo, no se si nuestras miradas se han cruzado más de una vez con un propósito más audaz que intercambiar apuntes. No sé si eres tú o soy yo quien está dando más cabida a esto, no sé si tus señales son reales o son producto de mi falta de atención desbordante. No sé si esto es real o lo estoy inventando todo. No lo sé, niño, pero me gustas. Aunque vivamos en décadas distintas y quizás en otro mundo y tiempo podamos dar rienda suelta a nuestra alegría juntos. No sé si te abrazaré, si te acariciaré, si te besaré. Porque todo lo anterior es incorrecto.
No sé por qué escribo esto, no sé qué pasa conmigo; pero si lo hago debe ser porque te pienso, aunque eso no sea apropiado. Nunca te besaré, nunca te abrazaré ni te acariciaré. Todo quedará en mí hasta que mi ilusión termine con una triste despedida.
"Háblame de de ti, de todos tus gustos cuántos años tienes y a qué te dedicas. Si sales con alguien igual y con suerte te encuentras solito. Y dime qué piensas, si crees en el amor a primera vista. La verdad yo sí..."

No hay comentarios:
Publicar un comentario